• Obligar a escuchar los latidos del corazón del feto constituye un trato cruel y degradante en contra de las mujeres. En una carta publicada en El Mercurio, la abogada Elisa Walker Echenique, directora de ComunidadMujer, se refiere al proyecto de ley que exigiría a las mujeres escuchar el latido del corazón del feto para acceder a la interrupción del embarazo en alguna de las tres causales. Elisa Walker cuestiona la medida y comparte su propia experiencia con la causal de inviabilidad fetal.

Señor Director:

Un grupo de diputados ha presentado un proyecto de ley que exige a las mujeres que se encuentran en alguna de las tres causales escuchar el latido del corazón del feto para acceder a la interrupción del embarazo. La propuesta se plantea como un perfeccionamiento de la entrega de información objetiva, pero el Colegio Médico ha sido claro en indicar que escuchar los latidos no tiene un propósito médico. Este es un nuevo requisito, persuasivo y encubierto, puesto que si la mujer se niega a escuchar los latidos, el médico deberá negarse a la interrupción.

Las tres causales regulan experiencias de vida desgarradoras para las mujeres.

Las tres causales les permiten tomar una decisión, ya sea continuar o interrumpir el embarazo, siempre entendiendo que no hay una respuesta correcta, sino que el drama del riesgo de vida, la inviabilidad fetal o la violación, son suficientemente desgarradoras para imponer a esas mujeres la continuación del embarazo.

Un trato cruel y degradante.

Obligar a escuchar el latido del corazón constituye un trato cruel y degradante en contra de esas mujeres. Además, da cuenta de una gran ignorancia de la vivencia detrás de las causales. Solo a modo de ejemplo, la causal de inviabilidad fetal en general es sumamente dolorosa porque normalmente son embarazos queridos, y el mundo se derrumba al informarse que esa guagua no va a vivir o probablemente muera durante el embarazo o a las pocas horas de nacido. Tristemente, a mí me tocó vivir esa experiencia. Quienes vivimos la causal de inviabilidad fetal hemos escuchado varias veces el corazón del feto porque los diagnósticos se presentan alrededor de la semana duodécima. ¿Qué información objetiva le va a entregar a esa mujer forzarla a escuchar, una vez más, el latido de ese hijo o hija esperado, pero que, tristemente, va a morir?

La ley no puede dejar de lado la humanidad.

La ley de las tres causales trata con dignidad a las mujeres porque respeta el drama que están viviendo, sin pretender influir en sus decisiones. Espero que no se pierda esa humanidad y se impida que la ley de las tres causales se transforme en un nuevo drama para esas mujeres.

ELISA WALKER ECHENIQUE
Abogada y directora de ComunidadMujer.

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