• En su columna de esta semana, Cristina Vio de ComunidadMujer responde a los dichos del diputado Urruticoechea sobre callar a las feministas y sus declaraciones contra la Agenda 2030 y el ODS 5.

Viernes 24 de julio, 2026. Columna de Cristina Vio, directora ejecutiva de ComunidadMujer, en La Tercera.

Este miércoles, el diputado Cristóbal Urruticoechea, del Partido Nacional Libertario, intervino en la Hora de Incidentes de la Cámara de Diputadas y Diputados para referirse al supuesto “aborto libre” que existiría en Chile a raíz de modificaciones a la Norma Técnica Nº259. Lo anterior ocurrió en medio del rechazo transversal al proyecto de ley Escucha su Corazón, del cual es impulsor. En ese contexto, además, le pidió al Presidente de la Cámara “que les pida a las feministas que se callen” mientras realizaba su intervención.

Sin entrar en el fondo de sus afirmaciones sobre la norma técnica, hubo otro aspecto de su discurso igualmente preocupante. Su referencia a la Agenda 2030, que calificó como un conjunto de “maldades” y “brutalidades”.

¿De qué “maldades” y “brutalidades” estamos hablando?

La Agenda 2030 es el resultado de un proceso amplio y participativo. Fue aprobada por los 193 Estados miembros de Naciones Unidas y recoge décadas de acuerdos internacionales en materia de derechos humanos, desarrollo sostenible y cooperación entre los países. Entre sus 17 objetivos está el ODS 5, que busca que ninguna persona tenga menos derechos, oportunidades o voz por el solo hecho de ser mujer.

Al respecto, sus metas incluyen eliminar la discriminación y la violencia contra mujeres y niñas; erradicar prácticas como el matrimonio infantil y la mutilación genital femenina; reconocer y redistribuir el trabajo de cuidados no remunerado; promover la participación de las mujeres en los espacios de decisión; garantizar el acceso a la salud sexual y reproductiva; y fortalecer las oportunidades económicas de las mujeres.

¿Es una brutalidad querer terminar con el matrimonio infantil? ¿Lo es erradicar la mutilación genital femenina? ¿Es una maldad promover que hombres y mujeres compartan las responsabilidades de cuidado o que las mujeres puedan participar en igualdad de condiciones en la vida pública?

No. No es una brutalidad avanzar en estas materias. Negarlas, sí.

La propia presidenta del Senado, Paulina Núñez, destacó en la Cuenta Pública del pasado 15 de julio la necesidad de avanzar para cerrar brechas que siguen afectando a las mujeres. Dentro de los temas abordados estuvo la sala cuna universal, la sociedad conyugal, la inclusión laboral, los cuidados y la salud de las mujeres.

Desafíos pendientes y la importancia de no callar

El debate democrático exige seriedad y responsabilidad. Cuando se degradan acuerdos internacionales que buscan erradicar la pobreza, reducir las desigualdades y promover sociedades más justas, y se presentan como “maldades” objetivos tan básicos como eliminar el matrimonio infantil, no solo se desinforma a la ciudadanía; también se empobrece el debate público.

La pregunta no es por qué hablan, sino por qué habría que callar a las feministas cuando siguen existiendo desigualdades evidentes y todavía hay quienes promueven ignorarlas.

Cristina Vio, Directora Ejecutiva ComunidadMujer

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