La cuenta pendiente: cuidados, mujeres y trabajo en Chile
Cristina Vio, directora ejecutiva de ComunidadMujer, publicó hoy esta columna en La Tercera. La compartimos porque el debate que abre no puede esperar al lunes.
Chile sigue funcionando bajo una lógica donde cuidar es una responsabilidad principalmente femenina y privada. Con el desempleo femenino de vuelta al 10% y la tasa de fecundidad por debajo de un hijo por mujer, la pregunta no es solo cuánto crecerá Chile, sino quién sostiene a quienes hacen posible ese crecimiento.

El próximo lunes, el presidente José Antonio Kast realizará su primera cuenta pública. Como cada año, habrá balances, prioridades y promesas. Probablemente, se hablará mucho de economía, seguridad y pleno empleo.
Desde 1990 a la fecha, Chile ha tenido 36 cuentas públicas, ocho períodos presidenciales, cinco presidentes y una presidenta.
Patricio Aylwin anunció la creación del SERNAM en 1990 y lo concretó en 1991. Fue la primera vez en la historia de Chile en que se creó por ley un organismo para elaborar y coordinar políticas públicas en pro de las mujeres (Hirmas, 2025). Eduardo Frei impulsó la reforma constitucional de igualdad jurídica entre hombres y mujeres y promulgó la Convención de Belém do Pará. Ricardo Lagos avanzó con el Plan AUGE, incluyendo cobertura al 100% del cáncer cervicouterino, y con la nueva Ley de Matrimonio Civil.
Michelle Bachelet impulsó una Reforma Previsional, la expansión de salas cuna, el Ministerio de la Mujer y la Ley de Cuotas. Sebastián Piñera avanzó en el postnatal de seis meses, la tipificación del femicidio, el programa 4 a 7, y la eliminación de discriminaciones de precios en salud. Gabriel Boric impulsó la Ley de Pago Efectivo de Pensiones de Alimentos, la Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres y el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados.
Hemos avanzado y, sin embargo, estas semanas se informó que el desempleo femenino volvió al 10% y que la Tasa Global de Fecundidad se encuentra por debajo de un hijo por mujer. Estas cifras suelen analizarse por separado, pero hablan del mismo problema.
Chile sigue funcionando bajo una lógica donde cuidar es una responsabilidad principalmente femenina y privada. Miles de mujeres abandonan trabajos, reducen jornadas o frenan su desarrollo personal y sus trayectorias laborales porque tienen a alguien a quien cuidar.
La discusión que viene ya no es si Chile necesita avanzar hacia una mayor corresponsabilidad social de los cuidados. La evidencia demográfica, laboral y económica muestra que sí. El tema urgente a abordar es cómo, con qué prioridad política y con qué capacidad de sostenerse en el tiempo.
Entonces, la pregunta para esta primera cuenta pública no debería ser solamente cuánto crecerá Chile, sino quién sostiene a quienes hacen posible ese crecimiento. Quién cuida a los niños y niñas que cada vez nacen menos, quién cuida a las personas mayores que cada vez son más, y a qué costo -personal, laboral y económico- lo siguen haciendo, casi siempre, las mujeres.
Después de 36 cuentas públicas, esa sigue siendo la gran deuda estructural. Y ningún gobierno -ni este ni los que vengan- podrá decir que la deuda está saldada mientras el país siga descansando sobre un sistema de cuidados invisible, feminizado y precarizado. Y porque no habrá crecimiento sostenible si Chile no es capaz de cuidar a quienes cuidan, con mayor velocidad, prioridades claras y metas concretas.
Cristina Vio
Directora Ejecutiva ComunidadMujer